Cuatro consejos para llevar a los niños al dentista… y no morir en el intento

A nosotros nos pasa, así que imaginemos cómo se deben sentir los peques cuando tienen que enfrentarse a una visita al dentista. Es curioso que ante una visita que debería ser rutinaria, hay una sensación de nervios y tensión que no suele pasar rápidamente y que nos acompaña en cada visita al dentista. Quizá se deba a que tenemos una imagen tergiversada de su trabajo, que seguramente viene de cuando hemos ido alguna vez de niños y no nos hemos llevado una buena experiencia a casa. Por suerte, nosotros ya sabemos que no pasa nada por visitar al dentista y podemos transmitir a los peques esa sensación para que no se sientan mal cuando les toque ir a visitarlos a ellos.

Hay que tener en cuenta que para ellos es una aventura ir a la clínica dental. Al principio, no saben qué les van a hacer y tener a una persona tocando la boca y revisando los dientes puede resultar incómodo y preocupante, sobre todo si las primeras visitas se producen a una edad más avanzada y no están acostumbrados a ello. Vamos a darte algún consejo para hacer que esas visitas no sean muy traumáticas y se pueda ir al dentista sin que suponga un problema para ellos.

1 – Intenta que esa primera visita no sea para nada urgente. Es mejor acostumbrarlos a que vayan cuando no hay una enfermedad o problema por medio. Una revisión a una edad temprana al año les ayudará a comprender que cuando van ahí no es para que les hagan daño, sino para ayudarles a cuidar su boca y sus dientes. Es mejor que el profesional les atienda sin nervios y que hable mucho con ellos, para que comprendan que se trata de un amigo, no de alguien que les hará daño.

2 – El momento de recibir la atención es importante. Es mejor planificarlo con tiempo, para ir preparándolo para la visita. Con esta planificación podemos evitar que sea una actividad que se solape con otra que le haga especial ilusión. Si deja de ir al cumpleaños de un amigo por ir al dentista, por ejemplo, irá de mala gana y asociará la visita con algo negativo.

3 – Evita que hayan sensaciones negativas a la hora de plantear la visita al dentista. No utilices términos negativos como «no te van hacer daño«, «no te van a pinchar» o cosas similares. Es mejor incidir en lo positivo: «van a enseñarte a cuidar tus dientes«, «van a vigilar los dientes para que estén bien«, etc.

4 – Es mejor acudir a una clínica dental donde exista un ambiente relajado y pensado para ellos. El odontopediatra está especializado en la boca de los más pequeños y se encargará de que esté cómodo y sin nervios. Si hay hermanos, es aconsejable que pasen también y vean cómo trabaja el dentista, para que asuman que no pasa nada y que una revisión es algo natural, sencillo y que pasa rápido.

Con estos consejos, tus peques irán con ganas y sin miedo a la visita del dentista y cuando vayan por algún motivo de salud, lo harán tranquilos y sabiendo que van a cuidarles y a soluciona sus problemas. En Centros Dentalplus también cuidamos de la boca de los más peques, ofreciendo los mejores cuidados para ellos y haciendo que el rato que pasan en nuestras clínicas no sea, para nada, algo que no quieran hacer. ¡Esperamos vuestra visita!

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